Guía para visitar Hallstatt

Guía para visitar Hallstatt

Hallstatt es un pequeño pueblo de Austria, considerado como el pueblo más bonito a la orilla de un lago. Es Patrimonio de la Humanidad desde 1997. Pero Hallstatt no es solo su iglesia junto al lago. Tiene calles y plazas muy bonitas y también se encuentra la mina de sal más antigua del mundo, más abajo os explicamos cómo visitarla.

Dentro de todos los turistas que la visitan destaca una gran cantidad de turistas asiáticos, que tienen una gran admiración por Hallstatt. Han llegado a construir en China una réplica exacta de este pueblo.

Plaza Markplatz y calle Seestrasse

Lo mejor para conocer Hallstatt es perderse por sus calles peatonales y contemplar su famosísima iglesia desde todos los miradores que hay por todo el pueblo. La calle principal es Seestrasse, siempre repleta de gente.

La Plaza Markplatz es parada obligada. Casas de cuento con los balcones llenos de flores y en el centro una imponente fuente de piedra. Imposible no parar a hacer fotos.

Iglesia Pfarrkirche y miradores

Es el edificio más fotografiado de Hallstatt y uno de los más icónicos de Austria. Seguro que en varias guías habéis visto esta iglesia sin saber dónde se encontraba. Su torre en forma de aguja se ve desde casi cualquier punto de Hallstatt. Más que la visita a la propia iglesia, lo más habitual es verla desde los miradores que se encuentran por el pueblo.

◆ Mirador de la entrada al pueblo                 ◆ Mirador desde el cementerio

◆ Mirador desde la parte alta del funicular    ◆ Mirador clásico

Cementerio y osario

Subiendo por unas escaleras junto a la iglesia Pfarrkirche, se encuentra este coqueto cementerio y aunque suene raro decirlo, uno de los más bonitos del mundo. En el propio cementerio se encuentra un osario con más de 1.200 cráneos, algunos de ellos decorados con nombres y cruces.

Cascada Waldbachstrub

Se aprecia desde la parte alta del pueblo. Si tienes tiempo, existe una ruta de unos 40 minutos para verla de cerca.

La mina de sal más antigua del mundo

Esta es una visita que no mucha gente sabe que se puede realizar cuando visitas Hallstatt, pero tenemos que decir que para nosotros es bastante interesante.

La visita es guiada y dura unas 2 horas y media. En ella te van explicando lo importante que fue económicamente la mina donde llegaron a trabajar 238 personas. También tiene un valor histórico, ya que en la Segunda Guerra Mundial, la mina se usó como escondite de obras de arte, porque los ejércitos nazis tenían orden de destruirlas todas.

La visita comienza subiendo la montaña en funicular. Una vez arriba te dan ropa para que te coloques encima de la tuya. También hay taquillas por si quieres dejar algo. Te diriges a la entrada de la mina y allí coges un tren que te introduce en la misma.

Después de visitar la mina y como remate final, hay que tirarse por unos toboganes de madera que se supone que los trabajadores en su día también usaban para descender los niveles de la mina. Cuando te tiras, te calculan la velocidad que has conseguido. Nosotros llegamos a 25,5 km/h. Cuando termina la visita, te regalan de recuerdo un pequeño bote con una muestra de la sal de la mina de Hallstatt.

A las afueras de la mina hay un bonito mirador donde disfrutar de la vista del lago y las montañas que lo rodean.

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